martes, 16 de agosto de 2011

Mousaka de chipirones y setas

Echándole una ojeada al página de MadridOut, he encontrado una ruta de tapas por Madrid y una de las tapas que proponía era esta y la verdad es que me ha resultado altamente interesante, la receta no viene por ningún lado, pero improvisando un poco no creo que se diferencie demasiado de esta que os propongo.

Primero prepararemos la base de la musaka, las berenjenas (que en realidad es básicamente lo que lo diferencia de una lasaña). Las trataremos de cortar longitudinalmente en láminas de 1 centímetro y las hacemos a la plancha con poquito aceite y sal gorda y las disponemos en la bandeja o en su defecto al horno a 150º con un chorrito de aceite, pero tardaremos más.

Preparamos el guisillo de chipirones y setas, para ello primero pochamos una cebolla, un puerro y un poquito de ajo y cuando estén listos añadimos los chipirones y cuando empiecen a estar blandos añadiremos las setas cortadas con la mano (las espinacas tampoco le irían mal a esta receta), espolvoreamos un poco de tomillo y de pimienta y añadimos vino blanco y esperamos a se evapore el alcohol y le añadimos algo de caldo que hemos hecho con las cabezas y pieles de las gambas y lo dejamos a fuego suave hasta que todos los sabores se mezclen bien.

Cubrimos la base de berenjena con nuestra mezcla y disponemos otra capa de berenjenas y volvemos a cubrir con nuestra mezcla, ponemos las gambas o gambón crudo y una última capa de berenjenas; lo napamos (cubrir en términos culinarios) con bechamel y espolvoremoas un poco de queso rallado y al horno a 180º hasta que el queso se dore.

Al final nos lanzamos a hacerlo en casa de Antonio, pero en plan lasaña y quedó muy bien.

miércoles, 8 de junio de 2011

Aquellos campamentos

Este es un post que empecé en verano y es que en el mundial se jugó un Alemania-Argentina; al igual que la final del 90 y lo que lo hace especial no es ese partido, sino que estaba de campamento y ahora vuelve a la actualidad porque la buena de Cartu organizó para el pasado sábado una reunión de todos los que fuimos a Jarandilla en el 91. El éxito de la reunión es que al igual que en los campamentos se creó un microcosmos y no había mundo más allá de aquellas mesas de la terraza de La Vuelta (El Tercio estaba cerrado). Me tuve que ir en lo mejor, ya habían empezado las copitas y los recuerdos y secretillos (prescritos todos) empezaron a aflorar.

Fue entrañable volver a verlos y eso que a unos cuantos los veo a menudo. Aquel verano fue el último que fui Camilo, luego empecé a ser Roberto y cuando volvió Camilo ya no era el mismo. Escuchar el famoso Camilo what a magreitor!! hizo volver a aquel Camilo, llamémosle naif, un pequeño baño de humildad temporal en unos días en lo que por lo visto lo único más grande que yo es mi ego.

En el verano del 89 fuimos a Pinofranqueado, curiosamente fue el primer campamento y del que más recuerdos tengo, era la primera vez que iba a estar dos semanas lejos de mi familia; comimos poco y lo pasamos increible. Ayudamos a construir una presa, JI me enseñó El Balneario y nunca dejé de escuchar al Pingüi, me pillé mi primera toña homologada y el mamón de Lavalle me metió la cabeza debajo de la fuente (y que a día de hoy me sigo preguntando cómo lo consiguió), decidimos pasar la noche al raso por una copita más (qué daño nos hizo aquella decisión de Martuca!!), recuerdo los registros de las tiendas el día de padres y como se sorprendieron de que a Pepe y a mi no nos hubieran traido nada y es que no contaban con lo zampabollos que somos, menudo atracón aquella tarde. Aprendí lo que era una poza y lo de bañarme en un río, pero sobretodo aprendí que había niños que no eran del barrio y la importancia de dar gracias a Dios por los dones que tratamos de compartir con ellos.

En el 90 en pleno Mundial volvimos a irnos de campamento, con esa dicotomía entre lo del año pasado y dejar de ver 3 partidos cada día; pero mi incipiente sociopatía pudo con mis ganas de fursbo. Ese año fuimos a León donde había una acequia con un agua que debía tener ciertos poderes o que las hormonas estaban desatadas del todo; surgieron mil parejas e incluso una de ellas pasaría por mítica. Ese año ya no éramos los pequeños y aún así algunos lo parecíamos, qué pavazo. Ese año el campamento casi se acaba antes por la piromanía de Nacho, aún recuerdo el comentario de Carlitos: "qué hacen esos salvajes? Por qué corren? Coño fuego!!!", campamento que empezó con su cumple y me consta que aun guarda al burrito Frodo, tengo fotos que lo atestiguan. De aquel campamento podemos decir que es la única vez en mi vida que ante la frase de "a por los rojos", era yo el perseguido y eso que mangar la botella de Pacharan parecía buena idea, este Mariete. Aquella queimada con los chicos del pueblo, fue una noche chula y un monton de recuerdos, aquel campamento acabo con un juicio sumarísimo al zorro y fuimos enjuiciados unos cuantos, al final acabamos todos en la acequia, gran prota de aquellos días.

Por fin en el 91 éramos los mayores, aunque francamente no sé bien cual era la ventaja; ese año volvimos a Extremadura, quizá de los tres fue en el que más se noto eso de que no existía mundo fuera de aquellas tiendas, se crearon grupos que perviven en la actualidad. Yo me iba a vivir a la Sierra y pensaba que nunca volvería a ver a ninguno, por suerte qué equivocado estaba. Empecé a ser contestatario, a jugar al mus en cuantico tengo un segundo, a ser un pelín facha, a pasarme horas hablando con una niña solo por el placer de escucharla (definitivamente son mucho más brillantes que nosotros), a valorar como único realmente importante, a tu gente.

Conviví con un montón de gente a la que aprecio sinceramente o al menos cogí mucho cariño en ese momento; no quiero personalizar poniendo nombres, pero por encima de todo hay que dar las gracias a los monitouers, chicos (a día de hoy diría niños) que se metían en un tinglao de flipar, y con los que aprendimos a cultivar tantos valores que definitivamente no tendríamos nada que ver con lo que somos hoy en día.

lunes, 6 de junio de 2011

Tarde

Allí estaban, una tarde más en una de esas terrazas de la gran ciudad. Esas que son un remanso de paz en medio de la vorágine del tráfico. Apuraron sus copas y se apresuraron a llegar a la parada del autobús, y allí como siempre se separaron con un beso, prometiendo volver a verse pronto.

Él se alejo sin girar la cabeza, aunque lo estaba deseando, quería que aquella tarde hubiera sido diferente, en realidad con que aquel abrazo hubiera durado un segundo más... En su cabeza se agitaban conversaciones que no fueron, besos que no existieron; tantas fantasías, tantas locuras que sonrío para sí tratando de borrar aquellos pensamientos. Ella era tan especial.

Ella estaba allí viendo como se alejaba, sin mirarla una vez más; lo vio coger el taxi y alejarse. Era tan diferente de todos, y siempre podía recurrir a él, tantas veces le había llorado en el hombro que ya no podía contarlas; notar la fortaleza de su cuerpo en cada abrazo que le daba, la hacía sentir segura y se sorprendió a si misma sonriendo. Él era tan especial.

Esta mañana mientras leía en el periodico el terrible accidente; repasaba cada fotograma de aquellos últimos segundos y hasta notó su olor, sintió el roce de su piel, el calor de su voz; pero nada de aquello era verdad y lo sabía. La única verdad eran aquellos besos furtivos en una noche estival y que nunca volverán.

lunes, 30 de mayo de 2011

Ropavieja Fashion

Siempre os habéis preguntado qué hacer con las sobras del cocido, os voy a dar una alternativa a la opción de freirlo todo y servirlo con un par de huevos fritos, opción nada desdeñable por otra parte.

Empezaremos por separar los garbanzos por un lado, la verdura por otro, la carne por otro y el caldo aparte. Los garbanzos los haremos crema, añadiendo un poco de caldo hasta obtener una textura adecuada, de crema suave, no puré espeso.

La carne seleccionaremos aquellas partes que nos interesen más, yo lo haría con tocino, gallina y morcillo, se pican y se pasan por la plancha a última hora, por separado. El jamon se hace virutas y se mete en el horno a 50 grados hasta que este crujiente.

Y ahora el toque estrella del plato, lo fideos. Hacemos fideos finos con el caldo y no los hacemos al dente, los pasamos un poco. Los escurrimos. Cortamos trozos de papel de horno de 20X20 y los doblamos a la mitad, en el interior repartimos los fideos y al horno durante un par de horas a 50 grados. Cuando esten secos se quedaran como si fuera un trozo de encaje, tendremos nuestras galletas de fideos, para servirlas las hidrataremos en aceite de oliva bien caliente con lo que se retorceran.

Para servir el plato, ponemos en el fondo del mismo la crema, que decoraremos con las carnes de manera ordenada, coronamos con las galletas de fideo y espolvoreamos las virutas de jamón. Nos queda un plato espectacular

miércoles, 25 de mayo de 2011

Salmorejo de RAF con Alcachofas y Gambas

El otro día estaba viendo algún programa de cocina, para variar, y combinaban el salmorejo con alcachofas y langostinos pelados; así que me decidí a hacerlo y de paso mejorarlo.

Como estamos en Almería aproveché unos tomatitos RAF, utilicé pan de leña y no solo la miga, un par de dientes de ajo, sal gorda, vinagre de Jerez y un buen hojiblanca, añadí agua hasta obtener la textura deseada. Yo utilicé unas alcachofas que había cocido y después cortadas en láminas pasadas por la plancha para coronar el salmorejo, pero también habría estado bien hacer unos chips de alcachofa y el crujiente le habría ido muy bien y para terminar de cuadrar el plato, unas gambas peladas y hechas a la plancha, sazonadas con sal y pimienta.

Una combinación realmente interesante y que os animo a hacer, aunque en la capi mejor no uséis RAF que el plato os puede salir por un pico, pillad unos buenos tomates en rama o unos kumato si tienen buen precio.

lunes, 23 de mayo de 2011

Afile su sierra

Cuenta la historia que un día un tipo paseando se encontró con un amigo que estaba cortando árboles y le preguntó qué tal y el otro le dijo: "fatal liadísimo, mira la cantidad de árboles que tengo por cortar y encima la sierra no está afilada" a lo que nuestro amigo contestó:"¿por qué no afilas la sierra?".

-Sí hombre, sí; con la cantidad de trabajo que tengo!!!!!

martes, 3 de mayo de 2011

Ramón del Pino

Don Ramón del Pino, una de las mejores personas que he conocido nunca y aunque el venir a Almería solo hubiera servido para conocerle ya habría valido la pena.

• Es más rentable una cara de gilipollas bien administrada que un regadío
• El que no es capaz de comer harto, no es capaz trabajar cansado
• Nunca intentes adaptar tu equipo a ti, adáptate tú al equipo
• Es mejor mujer de pobre que perro de cortijo
• Enseña más la necesidad que la universidad
• Nadie compra un jamón usado al peso
• No hay nada peor que vivir del recuerdo de un beso, bueno no tener ni un beso que recordar
• Mis hijos criados, mis duelos doblados
• La equidad es una línea recta capaz de adaptarse a la orografía del terreno
• Al que Dios no le da cabeza, tiene que usar sus pies
• La vergüenza se pierde solo una vez en la vida
• El precio se olvida, la calidad perdura
• Un joven tiene hambre de todo, hasta de comida
• Al viejo que el vino le han de quitar, el nicho le han de preparar
• Aprieta más que un zapato nuevo
• En este negocio no hacen falta muchas neuronas, pero sí muchas hormonas
• Si se tiene dinero se puede ser generoso, tacaño, de izquierdas, de derechas, alto,… pero si el dinero es público se puede ser hasta bueno
• Del viejo y del bancal todo lo que se pueda sacar
• Dios me ponga donde haya
• El vino sienta bien, si es bueno
• Para ser embustero hay que tener mucha memoria
• No entro en peleas, porque bastante tengo con el trabajo
• Ser marranillos de buen empego
• Cuanto más gente tienes, menos hacen
• Dos lagartos no cogen en el mismo agujero
• Molino que no muele, no maquila
• El peor negocio es el que no se hace
• Para que sobre tiene que faltar