El otro día en el Master se comentó como que debemos plantearnos las líneas de actuación de la compañía, con el objetivo de ir renovandolas y conté este cuentito que me conocía; y me ha gustado rescatarlo, así que aquí lo dejo para vuestra reflexión.
En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unos plátanos. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para acceder a los plátanos, los experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría. Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender un busca de un plátano, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.
En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación.
El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría hiciera su aparición. Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera.
Los experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador.
Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.
En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta “No lo sé, aquí las cosas se hacen así”.
lunes, 29 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
La Boda de Vito: Road Trip
Había llegado el momento de cruzar España, yo que sobrevivo en Almería tenía la boda de un hermano en Pontevedra, así que estuvimos planificando el tema durante semanas, incluso meses; pero la coincidencia con la SEM me obligaba a estar en Almería el lunes, al pie del cañón como Dios manda. Siguiendo el consejo de mi padre alquilé un coche para llegar a Madrid y a la vuelta iría en autobús, pero el tramo central del viaje lo haría con Tena.
Al final acabé saliendo muy tarde la reunión en Almería y por tanto llegué a Madrid de noche y tuvimos que abortar el viaje a León, con las ganas que teníamos de comer una morcillita en la Bicha, total que nos fuimos a la cama temprano con la intención de madrugar al día siguiente y así fue yo madrugué y a Fer le despertó mi llamada. Acabamos saliendo antes de las nueve de la mañana y la primera parada sería Ribadavia.
El viaje se estaba haciendo bien pero llegamos a Ribadavia con ganas de bajarnos del coche y echarnos unas cervecillas y de hecho fue lo primero que hicimos, buscar la plaza del Ayuntamiento y entrar en el primer bar, dos cervezacas homologadísimas, pero la tapa no fue muy allá con lo que pasamos al siguiente bar.
Y fue en ese segundo bar donde empezó todo, estábamos hablando de pedir pulpo y un parroquiano nos dice que allí no íbamos a encontrar pulpo y nos pusimos a charlar, surgió el tema del futbol, como no podía ser de otra manera entre hombres tomando cerveza; y resultó que el figura era del atleti y para qué quieres más; Fer se emocionó y ahí empezó a ser nuestro nuevo más mejor amigo. En aquel bar cayeron tres ronditas, una toritllita y unas empanadas que estaban buenísimas; en este punto este hombre nos sugiere que vayamos con él que nos va a enseñar una taberna digna de conocerse en la judería y ni cortos ni perezosos con él que nos fuimos; y mereció la pena, era una taberna de principios del siglo XX que se mantenía tal y como la inauguraron y allí cayó otra cervecita. Quisimos invitar al gran Aboy pero resultaba que allí nuestro dinero no valía, así que cuando nos dijo de ir a comer le dijimos que sí.
Nos dijo que le siguiéramos con el coche y nos saca del pueblo y entramos en un bosque, en ese punto nos venían a la cabeza todas esas historias gore sobre la Galicia profunda y yo iba con el 112 marcado en el móvil a punto de darle a la tecla verde en cuanto el tema se pusieras regular “na” más. Pero nada más lejos de nuestros negros augurios, nos llevo a comer a un sitio increíble donde pedimos callos con garbanzos y churrasco, el clásico menú de dieta, que íbamos a una boda. La bandeja de churrasco era para verla, 6 faldas, 2 chorizos y una montaña de patatas fritas y solo era para dos, ¡¡impresionante!!
Durante la comida nuestro cicerone nos contó un montón de batallas a cada cual más entretenida y con la cerveza, los digestivos y las copas la verdad es que estábamos bien a gusto, pero después de invitarle a comer (por 30€ todo, era como de broma) decidimos seguir camino y nos alegramos de haber conocido a este personaje que siempre quedará en la memoria.
Llegamos a Pontevedra a las cinco y pico y después de arreglar las cosas en el hotel de Tena nos subimos al Pazo donde estaba yo alojado, aún me sorprende como en nuestras lamentables circunstancias conseguimos dar con él a la primera. Dejé mis cosas, me pegué un duchazo y tras comprobar que mis padres y hermano pequeño iban a tardar decidí bajar con Fer a Pontevedra y allí se preparó él y quedamos con los que ya habían llegado a cenar. Alex, Laura, Tere y Juan tuvieron que esperarnos un ratillo porque aquella iba a ser la primera vez que nos perdiéramos por Pontevedra y no sería la última; pero al final dimos con ellos y pudimos cenar y de coña por 20€ con su empanada de zamburiñas, su pulpo, sus navajas, su salpicón, su postre y sus cafés; vamos otro regalito de la tierra.
Después de cenar teníamos la fiesta preboda, creo que recorrimos tres veces Pontevedra, al final la pobre de Mariana tuvo que salir a buscarnos, aunque ya estábamos en el buen camino habíamos tomado la decisión de destituir al guía. Aunque costó llegar al Decada, mereció la pena, fue una fiesta de esas difíciles de olvidar; tuvo de todo sus momentos copas, la llegada de los que faltaban, el video que puso Mariana de nuestra historia, el Parará, su momento cochina, … un poquito de todo que es lo que hace grande una noche.
Cuando ya parecía que aquello no subiría más, salgo a tomar el aire un poco porque estaba un pelín roto y charlando fuera con Alex y Laura veo bajar por la calle un tipo que me resulta familiar, nos quedamos mirando diciendo “es absolutamente imposible”; me había encontrado en una calle de Pontevedra a Cubi 10 años después, uno de los mejores pilieres que ha pasado por la Complu; total que aquel encuentro había que regarlo y nos liamos a tomar copas, se lo presenté a estos y cuando nos echaron de Decada dejamos que él nos guiara no sin antes convertirse en amigo del alma de Dani; acabamos la noche cantando y recorriendo las calles de Pontevedra (para variar) en busca de algo que echarnos al estomago.
Dormí en la habitación de Fer, cosa que en algún momento de la noche pensé improbable, y de hecho en algún momento de la noche cambiamos de cama, no le dejaba dormir al pobre; total que cuando me desperté a las doce no había dormido casi nada y encima tenía una afonía de caballo, algo que no habría sido demasiado importante si no es porque leía esa misma tarde. Cogí el coche me fui al Pazo y me metí en la cama, solo me levanté para comer; por cierto la comida flojísima y muy preocupados que nos quedamos de cara a la noche.
Después de la siesta y enfundado en el chaqué me sentí mucho mejor, aunque sin voz. Bajamos a Pontevedra, dejando el coche en un Parking y fuimos andando guiados por mi padre, por fin alguien que se había preparado el recorrido. Mientras íbamos por el casco antiguo de la ciudad nos cruzamos con un tipo que llevaba una guitarra y con su voz rota de rockero castigado por los años dijo dejando caer la funda de la guitarra al suelo al paso de mis hermanos y mío (los tres de chaqué) “todavía queda elegancia en este país” a lo que le respondimos dando las gracias y preocupándonos por su guitarra; cuando se cruzó con nuestros padres les dijo: y encima educados”. Son de esas cosillas que tanto me gustan a mí.
Allí estábamos todos preparados esperando a que comenzara, algunos con nervios incluso. En un momento dado, me acerqué al sacerdote y le pregunté por las lecturas y demás y me dijo que no había salmo, algo que me extrañó, pero que yo no discutí. Así que cuando el hermano de Mariana terminó de leer yo me levanté y me dirigí al pulpito, pero el coro se lanzó a cantar el Salmo, así que hice como Chiquito y retrocedí un poco de manera que no se me viera detrás de la columna y de pronto se calla el coro y yo me arranco, pero vuelven a cantar, otra vez para atrás; la tercera vez que me pasó estaban cantando el Aleluya (nota para ateazos: es mucho después). Tantos intentos había hecho yo que cuando me tocó de verdad tropecé con el escalón de madera y llegué a trompicones a leer. Era consciente de que la voz no me iba a durar mucho así que leí algo rápido, extremo que fue utilizado por algunos.
Terminada la misa, que la verdad nos emocionó un rato, nos fuimos a echar la clásica cañita de antes del banquete, firmamos la tarjeta, nos hicimos fotos y cuando acabamos de hacer el chorra nos dirigimos al hotel donde estaban estos, que era el punto desde el que sabíamos ir al Pazo, pero unos cuantos tenían que ir a por su coche y como siempre en Pontevedra se perdieron y tardaron lo que no está escrito, total que cuando llegamos al Pazo estaba todo el mundo sentado y los novios en la puerta esperando a que llegásemos nosotros para entrar, si hubiéramos tenido un poro era para sentir vergüenza, la verdad.
La cena fue espectacular, sin lugar a dudas la mejor de todas las bodas en las que he estado, primero salpicón; repetí tres veces y por vergüenza torera, porque estaba para tocarle palmas; después las cigalas, solo decir que si llegan a estar malas no nos da una intoxicación, nos morimos directamente. En estas andábamos medio llenos cuando llegaron las vieiras, es de las cosas que más me gustan, gratinaditas, una pasada me vi obligado a comerme cinco. Y ahora ya sí que estaba reventado, pero llegó la carne cordero y ternera; pedí un poco de cordero, por cumplir más que nada y sin ganas probé la ternera y era espectacular, de las mejores que he probado en mi vida (y alguna que otra ya hemos tomado), así que tuve que pedir un poquitín.
La cena que tuvo de todo, hasta una Queimada; fue espectacular, pero habíamos comido como salvajes y la noche anterior había sido muy larga, así que estábamos todos en plan me voy a la cama en breve, pero antes una copita, y así empezó el baile con todos nosotros haciéndonos fuertes al final de la barra. La gente iba y venía, bailaba,… nosotros solo estábamos allí y poco a poco la selección natural fue haciendo su trabajo y empezamos a expansionarnos. Momento que aproveche para ponerme las All Star, algo que habíamos dicho que haríamos todos y que solo tenía yo preparado, por supuesto me cambié la corbata para que fuera a juego con las zapas. Fue bastante gracioso, pero seguimos a nuestra bola, empezando a bailar un poco y cuando nos dimos cuenta estábamos solo nosotros, parecía una cenita en el sótano de Blasco, pero sin que Dani fuera en pijama.
A la mañana siguiente nos levantamos como pudimos, desayuné con los ya esposos y me fui a buscar a Tena, desayunamos tranquilamente con Lara y salimos de camino a Madrid, que a mí me quedaba un viaje muy largo; así que esta vez lo tomamos con más calma, simplemente paramos a comer donde había más camiones, ya en la provincia de Valladolid y llegamos a Galapa a media tarde; yo deambulé por la casa hasta la hora del tren para ir a Madrid a coger el bus; tren que se quedó parado en La Navata, así que Jorge me tuvo que llevar a Madrid y una vez en el Bus pude descansar un poquito y lo cierto es que me quedé dormido antes de salir de la estación y lo siguiente que vi fue: "Almería 3".
Al final acabé saliendo muy tarde la reunión en Almería y por tanto llegué a Madrid de noche y tuvimos que abortar el viaje a León, con las ganas que teníamos de comer una morcillita en la Bicha, total que nos fuimos a la cama temprano con la intención de madrugar al día siguiente y así fue yo madrugué y a Fer le despertó mi llamada. Acabamos saliendo antes de las nueve de la mañana y la primera parada sería Ribadavia.
El viaje se estaba haciendo bien pero llegamos a Ribadavia con ganas de bajarnos del coche y echarnos unas cervecillas y de hecho fue lo primero que hicimos, buscar la plaza del Ayuntamiento y entrar en el primer bar, dos cervezacas homologadísimas, pero la tapa no fue muy allá con lo que pasamos al siguiente bar.
Y fue en ese segundo bar donde empezó todo, estábamos hablando de pedir pulpo y un parroquiano nos dice que allí no íbamos a encontrar pulpo y nos pusimos a charlar, surgió el tema del futbol, como no podía ser de otra manera entre hombres tomando cerveza; y resultó que el figura era del atleti y para qué quieres más; Fer se emocionó y ahí empezó a ser nuestro nuevo más mejor amigo. En aquel bar cayeron tres ronditas, una toritllita y unas empanadas que estaban buenísimas; en este punto este hombre nos sugiere que vayamos con él que nos va a enseñar una taberna digna de conocerse en la judería y ni cortos ni perezosos con él que nos fuimos; y mereció la pena, era una taberna de principios del siglo XX que se mantenía tal y como la inauguraron y allí cayó otra cervecita. Quisimos invitar al gran Aboy pero resultaba que allí nuestro dinero no valía, así que cuando nos dijo de ir a comer le dijimos que sí.
Nos dijo que le siguiéramos con el coche y nos saca del pueblo y entramos en un bosque, en ese punto nos venían a la cabeza todas esas historias gore sobre la Galicia profunda y yo iba con el 112 marcado en el móvil a punto de darle a la tecla verde en cuanto el tema se pusieras regular “na” más. Pero nada más lejos de nuestros negros augurios, nos llevo a comer a un sitio increíble donde pedimos callos con garbanzos y churrasco, el clásico menú de dieta, que íbamos a una boda. La bandeja de churrasco era para verla, 6 faldas, 2 chorizos y una montaña de patatas fritas y solo era para dos, ¡¡impresionante!!
Durante la comida nuestro cicerone nos contó un montón de batallas a cada cual más entretenida y con la cerveza, los digestivos y las copas la verdad es que estábamos bien a gusto, pero después de invitarle a comer (por 30€ todo, era como de broma) decidimos seguir camino y nos alegramos de haber conocido a este personaje que siempre quedará en la memoria.
Llegamos a Pontevedra a las cinco y pico y después de arreglar las cosas en el hotel de Tena nos subimos al Pazo donde estaba yo alojado, aún me sorprende como en nuestras lamentables circunstancias conseguimos dar con él a la primera. Dejé mis cosas, me pegué un duchazo y tras comprobar que mis padres y hermano pequeño iban a tardar decidí bajar con Fer a Pontevedra y allí se preparó él y quedamos con los que ya habían llegado a cenar. Alex, Laura, Tere y Juan tuvieron que esperarnos un ratillo porque aquella iba a ser la primera vez que nos perdiéramos por Pontevedra y no sería la última; pero al final dimos con ellos y pudimos cenar y de coña por 20€ con su empanada de zamburiñas, su pulpo, sus navajas, su salpicón, su postre y sus cafés; vamos otro regalito de la tierra.
Después de cenar teníamos la fiesta preboda, creo que recorrimos tres veces Pontevedra, al final la pobre de Mariana tuvo que salir a buscarnos, aunque ya estábamos en el buen camino habíamos tomado la decisión de destituir al guía. Aunque costó llegar al Decada, mereció la pena, fue una fiesta de esas difíciles de olvidar; tuvo de todo sus momentos copas, la llegada de los que faltaban, el video que puso Mariana de nuestra historia, el Parará, su momento cochina, … un poquito de todo que es lo que hace grande una noche.
Cuando ya parecía que aquello no subiría más, salgo a tomar el aire un poco porque estaba un pelín roto y charlando fuera con Alex y Laura veo bajar por la calle un tipo que me resulta familiar, nos quedamos mirando diciendo “es absolutamente imposible”; me había encontrado en una calle de Pontevedra a Cubi 10 años después, uno de los mejores pilieres que ha pasado por la Complu; total que aquel encuentro había que regarlo y nos liamos a tomar copas, se lo presenté a estos y cuando nos echaron de Decada dejamos que él nos guiara no sin antes convertirse en amigo del alma de Dani; acabamos la noche cantando y recorriendo las calles de Pontevedra (para variar) en busca de algo que echarnos al estomago.
Dormí en la habitación de Fer, cosa que en algún momento de la noche pensé improbable, y de hecho en algún momento de la noche cambiamos de cama, no le dejaba dormir al pobre; total que cuando me desperté a las doce no había dormido casi nada y encima tenía una afonía de caballo, algo que no habría sido demasiado importante si no es porque leía esa misma tarde. Cogí el coche me fui al Pazo y me metí en la cama, solo me levanté para comer; por cierto la comida flojísima y muy preocupados que nos quedamos de cara a la noche.
Después de la siesta y enfundado en el chaqué me sentí mucho mejor, aunque sin voz. Bajamos a Pontevedra, dejando el coche en un Parking y fuimos andando guiados por mi padre, por fin alguien que se había preparado el recorrido. Mientras íbamos por el casco antiguo de la ciudad nos cruzamos con un tipo que llevaba una guitarra y con su voz rota de rockero castigado por los años dijo dejando caer la funda de la guitarra al suelo al paso de mis hermanos y mío (los tres de chaqué) “todavía queda elegancia en este país” a lo que le respondimos dando las gracias y preocupándonos por su guitarra; cuando se cruzó con nuestros padres les dijo: y encima educados”. Son de esas cosillas que tanto me gustan a mí.
Allí estábamos todos preparados esperando a que comenzara, algunos con nervios incluso. En un momento dado, me acerqué al sacerdote y le pregunté por las lecturas y demás y me dijo que no había salmo, algo que me extrañó, pero que yo no discutí. Así que cuando el hermano de Mariana terminó de leer yo me levanté y me dirigí al pulpito, pero el coro se lanzó a cantar el Salmo, así que hice como Chiquito y retrocedí un poco de manera que no se me viera detrás de la columna y de pronto se calla el coro y yo me arranco, pero vuelven a cantar, otra vez para atrás; la tercera vez que me pasó estaban cantando el Aleluya (nota para ateazos: es mucho después). Tantos intentos había hecho yo que cuando me tocó de verdad tropecé con el escalón de madera y llegué a trompicones a leer. Era consciente de que la voz no me iba a durar mucho así que leí algo rápido, extremo que fue utilizado por algunos.
Terminada la misa, que la verdad nos emocionó un rato, nos fuimos a echar la clásica cañita de antes del banquete, firmamos la tarjeta, nos hicimos fotos y cuando acabamos de hacer el chorra nos dirigimos al hotel donde estaban estos, que era el punto desde el que sabíamos ir al Pazo, pero unos cuantos tenían que ir a por su coche y como siempre en Pontevedra se perdieron y tardaron lo que no está escrito, total que cuando llegamos al Pazo estaba todo el mundo sentado y los novios en la puerta esperando a que llegásemos nosotros para entrar, si hubiéramos tenido un poro era para sentir vergüenza, la verdad.
La cena fue espectacular, sin lugar a dudas la mejor de todas las bodas en las que he estado, primero salpicón; repetí tres veces y por vergüenza torera, porque estaba para tocarle palmas; después las cigalas, solo decir que si llegan a estar malas no nos da una intoxicación, nos morimos directamente. En estas andábamos medio llenos cuando llegaron las vieiras, es de las cosas que más me gustan, gratinaditas, una pasada me vi obligado a comerme cinco. Y ahora ya sí que estaba reventado, pero llegó la carne cordero y ternera; pedí un poco de cordero, por cumplir más que nada y sin ganas probé la ternera y era espectacular, de las mejores que he probado en mi vida (y alguna que otra ya hemos tomado), así que tuve que pedir un poquitín.
La cena que tuvo de todo, hasta una Queimada; fue espectacular, pero habíamos comido como salvajes y la noche anterior había sido muy larga, así que estábamos todos en plan me voy a la cama en breve, pero antes una copita, y así empezó el baile con todos nosotros haciéndonos fuertes al final de la barra. La gente iba y venía, bailaba,… nosotros solo estábamos allí y poco a poco la selección natural fue haciendo su trabajo y empezamos a expansionarnos. Momento que aproveche para ponerme las All Star, algo que habíamos dicho que haríamos todos y que solo tenía yo preparado, por supuesto me cambié la corbata para que fuera a juego con las zapas. Fue bastante gracioso, pero seguimos a nuestra bola, empezando a bailar un poco y cuando nos dimos cuenta estábamos solo nosotros, parecía una cenita en el sótano de Blasco, pero sin que Dani fuera en pijama.
A la mañana siguiente nos levantamos como pudimos, desayuné con los ya esposos y me fui a buscar a Tena, desayunamos tranquilamente con Lara y salimos de camino a Madrid, que a mí me quedaba un viaje muy largo; así que esta vez lo tomamos con más calma, simplemente paramos a comer donde había más camiones, ya en la provincia de Valladolid y llegamos a Galapa a media tarde; yo deambulé por la casa hasta la hora del tren para ir a Madrid a coger el bus; tren que se quedó parado en La Navata, así que Jorge me tuvo que llevar a Madrid y una vez en el Bus pude descansar un poquito y lo cierto es que me quedé dormido antes de salir de la estación y lo siguiente que vi fue: "Almería 3".
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Un día cualquiera
Muchos me habéis preguntado cómo es un día normal y su organización. La verdad es que no es muy difícil; me levanto y le preparo el desayuno a la peque y mientras se lo toma hago su mochila para la guarde y me lavo los dientes y esas cosillas. Cuando ha terminado la pongo en el orinal mientras me cambio en el pasillo para que me vea y juguemos un poco y después la visto y a la guarde, dejo el coche junto al bus y me vengo para la ofi.
A mediodía la recojo y cuando llego a casa trato de hacerme la comida y después un pelín de descanso mientras juega a su bola por la casa, ahora con el fresquete se acabo el tema patio, pero bueno. Después nos vamos a los columpios o a la playa y echamos el ratillo.
Vuelta a casa y tema baño y cena; y por fin a eso de las ocho y media o nueve de la noche llega el momento de silencio a la casa, me pego un duchazo y puedo preparar el puré de la niña para el día siguiente, mi cena y dejar preparada una lavadora si toca. Y después de todo eso llega ese cigarrito con una cervecilla en el patio y a prepararse para el día siguiente.
A mediodía la recojo y cuando llego a casa trato de hacerme la comida y después un pelín de descanso mientras juega a su bola por la casa, ahora con el fresquete se acabo el tema patio, pero bueno. Después nos vamos a los columpios o a la playa y echamos el ratillo.
Vuelta a casa y tema baño y cena; y por fin a eso de las ocho y media o nueve de la noche llega el momento de silencio a la casa, me pego un duchazo y puedo preparar el puré de la niña para el día siguiente, mi cena y dejar preparada una lavadora si toca. Y después de todo eso llega ese cigarrito con una cervecilla en el patio y a prepararse para el día siguiente.
miércoles, 6 de octubre de 2010
La Excursion
Definitivamente se sentó en la cubierta a ver como su amigo se hundía, lo había intentado todo le había lanzado cuerdas y salvavidas, pero su amigo no quiso cogerlos. En ese momento recordaba que todas las leyes del mar le impedían saltar y abandonar el barco para salvar a su amigo, algo que habría supuesto que se ahogaran los dos y en este punto no sabía que hacer.
En su mente solo se agolpaban los recuerdos; aquellos días planeando el viaje y viviendolo por adelantado, visualizando cada momento que iban a vivir en el barco. Ese momento en el puerto firmando los papeles del barco y cuando por fin se acercaron al pantalan y se plantaron delante de él, no podía ser más bonito.
Pero aquella maldita ola reducía todos aquellos recuerdos a ceniza; habían visto la tormenta en los partes, pero no le hicieron caso y a pesar de su inexperiencia capearon con mucha dignidad cada uno de los empellones que recibió el barco, pero aquella maldita ola les pilló de improviso y ahora su amigo estaba en el agua y por alguna extraña razón que él no alcanzaba a entender, su amigo no luchuba contra el mar; es como si lo diera todo por perdido y él estaba allí, de mudo espectador.
En su mente solo se agolpaban los recuerdos; aquellos días planeando el viaje y viviendolo por adelantado, visualizando cada momento que iban a vivir en el barco. Ese momento en el puerto firmando los papeles del barco y cuando por fin se acercaron al pantalan y se plantaron delante de él, no podía ser más bonito.
Pero aquella maldita ola reducía todos aquellos recuerdos a ceniza; habían visto la tormenta en los partes, pero no le hicieron caso y a pesar de su inexperiencia capearon con mucha dignidad cada uno de los empellones que recibió el barco, pero aquella maldita ola les pilló de improviso y ahora su amigo estaba en el agua y por alguna extraña razón que él no alcanzaba a entender, su amigo no luchuba contra el mar; es como si lo diera todo por perdido y él estaba allí, de mudo espectador.
jueves, 12 de agosto de 2010
Diario del Camino
La previa
Después de diversos avatares como el cambio de fechas y la perdida de algún avión por fin los tres colgaos encaminamos nuestros pasos hacía León el mismo día de Santiago (y cierra España); siendo sinceros nuestros primeros pasos han sido en coche. Ayer terminamos de conseguir todos los aparejos de perroflauta elegante y después aprovechamos la sabiduría de maese Garcerán que nos ha enseñado muchas cosas, aunque francamente no nos hemos atrevido a acercarnos a una farmacia a pedir una goma y una jeringuilla; pero si que hemos seguido el resto de sus indicaciones.
Concienciados de las penalidades que vamos a pasar hemos comido en las cuevas y cenado en el Húmedo tras conseguir nuestras acreditaciones como peregrinos en el monasterio de las Carbajalas.
Así que ahora nos retiramos a nuestros aposentos a disfrutar por última vez en varios días de una cama de verdad.
El primer día
Hoy hemos empezado a andar; hoy día de Santa Ana, así que lo primero es felicitar a los abuelos y a mi mejor amiga, mi hermanita pequeña, un besote.
Lo cierto es que ha habido muchas risas, luego momentos de reflexión (vamos que no podíamos hablar), pero lo mejor del día ha sido sin lugar a dudas quitarse las botas en el albergue.
La etapa ha sido de Astorga (el pueblo que no se acababa nunca) hasta Foncebadon. Siendo fieles a la verdad la subida de 6 km del final ha mellado nuestra moral, aunque al final hemos salido victoriosos, ayudados sin lugar por el desayuno que habéis visto en las fotos; el desayuno de los campeones (como dice Iván).
Ahora nos espera una tarde de cartas y de nombrar todas las partes del cuerpo que nos duelen pensando en la etapa de mañana.
Ponferrada (RIP?)
Tres cadáveres han llegado esta tarde a Ponferrada, practicamente sin calor ni na. El día ha sido duro, 29 km después de la paliza de ayer; aunque lo realmente duro ha sido la noche anterior.
El Peregrino Justiciero (PJ), del que hablaremos más tarde, ha encontrado su nemesis. Villano capaz de mantener despierto a todo el abergue con un ronquido infrahumano del que dice la leyenda que es peor que el de Camilo, Coré y Jorge juntos. Y que ha llevado a una de las personalidades del PJ a dormir al raso que en un ultimo sueño antes de despertarse se daba un beso infinito, y al abrir los ojos se encontraba intercambiando fluidos con el chucho del albergue.
Ayer creíamos que era el peor día, estábamos equivocados lo ha sido hoy y sospechamos que mañana lo superará; no sabemos donde está el límite, pero hemos oído que hay gente que ha llegado a Santiago.
Después de toda la mañana caminando; al llegar al albergue, en plan loco por la tarde hemos lavado nuestra ropa a mano, otra experiencia que añadir; así que ahora después de un día completito en el que no ha faltado la oreja, la morcilla, churrasco, cecina y nuestras habituales cervecitas nos vamos a descansar.
Compostilla, Población situada a las afueras de Ponferrada (Ciudad Maldita), esta ciudad Leonesa, Pons Ferrata, ha mellado la moral de más de uno en el grupo, y somos tres, la llegada ayer y la partida de hoy, pero ya estamos en Camponaraya a 10 km de P...,ciudad que ya no volveremos a nombrar, desayunando un cafe con un sandwich, en fin, seguiremos informando.
Villafranca del Bierzo
Esta mañana cual muñecas de Famosa abandonamos la Ciudad Maldita (o maldita ciudad) acordándonos de la familia más cercana del que diseño el Camino en sus alrededores.
A pesar de unos duros comienzos el cuerpo dejo de sentir y conseguimos sobrellevarla con dignidad hasta que el calor pudo con nosotros; pero renaciendo de las cenizas (nunca mejor dicho) cual Ave Fenix alcanzamos nuestro objetivo.
El Tullido y el Cabrón (personalidades del PJ) estuvieron a punto de matar al Optimista (la tercera), pero por suerte las fuerzas les habían abandonado la primera vez que el Optimista dijo que faltaban 20 minutos, y cuando dos horas después llegaron la alegría disipó las ansias asesinas.
La buena noticia del día ha sido saber que nuestra Nemesis se ha retirado; por si alguien no se acuerda el antagonista de vuestros héroes era un peregrino con ronquido de dragón. Aunque vaticinamos haber encontrado a su sucesor, que por ahora llamaremos "Amor de Madre".
También hemos descubierto una nueva raza, que de momento parece pacífica, se trata de ciborg disfrazados bajo la apariencia de entrañables ancianas que ataviadas con una bandera, cual coche de choque nunca varían su ritmo.
A pesar de que las vistas son inmejorables hemos llegado a la conclusión de que no tenemos que pararnos en el primer albergue que encontremos.
Como curiosidad comentar también que hemos encontrado una playa en mitad de las montañas bercianas, manda ... que diría Trillo, y nos hemos bañado en un agua que nos ha rejuvenecido o congelado el cerebro; ya lo descubriremos seguid atentos a vuestros receptores que mañana toca el inicio de O Cebreiro.
Core´s The End
El menda se ha quebrado, la rodilla ha dicho basta, solo han sido 92 km en total pero a pesar de las torturas ha sido gracioso. Me voy a mi pueblo a comer un poco de pulpo y unas navajitas, a los que siguen, Camilo y Jorge, mis más sinceros respetos, sois unos cracks...
Quiero saludar también a todos nuestros compañeros de camino, los Murcianos, el Navarro y en general a todos los peregrinos, incluido el dragón, amor de madre, el cyborg y en especial a la camarera de la pensión de Triacastela, que tuvo la deferencia de ignorarnos durante 15 min hasta que nos fuimos a otros lares, muchos besos a todos y a todas, ¡Buén Camino!, ¡Ultreia!
La Laguna de Castilla
El día de hoy se vaticinaba complicado ya que nos enfrentábamos al terrible Cebreiro, el objetivo era dejar la subida vista para sentencia aunque no acabarla. Pero ha sido mucho más duro de lo esperado y ahora descansando ánimos delante de nuestra omnipresente jarra grande de cerveza nos damos cuenta de la cercanía de Santiago, estamos a un kilómetro de Galicia.
En este tiempo hemos aprendido a ser uno a compartir y cubrirnos unos a otros en cualquier situación. Al punto de crear un superhéroe al hilo de las injusticias que nos contaron que se producían en el Camino, se trataba de un único personaje con tres personalidades distintas; algo como el Misterio de la Santísima Trinidad, así que será el Peregrino Justiciero el que corone mañana.
Triacastela
Un día más al lío y 23 km a la buchaca lo que hacen 127, un ratico como quien dice.
Por fin se ha alcanzado Galicia, atravesando una zona muy enfocada a la ganadería lo que confería a la etapa de hoy un olor, digamos muy particular. Aunque se trata de uno de esos imperdibles del Camino; llegar al Cebreiro al amanecer y ver los primeros rayos iluminando aquel mar de nubes...
Anoche nos congraciamos con un par de bicigrinos, o pilgrins con ruedas, en una cena a la que empezamos a meterle un poco de sustancia con un orujo casero, una cena en la que se filósofó sobre el camino e hicimos nuevos amigos.
Hoy se ha firmado una tregua con Nemesis 2, con él que hemos desayunado, él iba ataviado con sus ya clásicos vaqueros y su camisa con las mangas recortadas a mordiscos. Otro personaje al que se ha adelantado hoy, es al coche de choque, hasta cuatro veces, pero da igual ha llegado por delante; estos ciborgs parecen pacíficos, pero lo que está claro es que no tienen piedad. Y por terminar con los personajes del Camino, hay un tipo con una boina roja al que ya se le va preguntando por la misma. Cuando le encontremos una explicación la publicaremos sin falta.
Hoy hemos vivido a todo lujo, con camas sin otra encima, le hemos dado la ropa sucia a una señora que nos la ha devuelto limpia y planchada, una locura para los tiempos que corren.
Ahora a cenar algo y a dormir que mañana otra vez a la carretera.
Barbadelo
Etapa de transición en la que lo único que ha pasado han sido 25 km más y Santiago se ve mucho más cerca, hay que mirarlo con buenos ojos.
El pueblín, por llamarlo de alguna forma, son 4 casas, una caravana que hace las veces de bar y un puesto de helados abandonado en el que han puesto una máquina de cervezas y un ipod al que llaman terraza; unos grandes vamos.
Lo único es que ya empiezan a proliferar los turigrinos o gente que lleva una mochila que pasaría como equipaje de mano en Ryan Air; lo que no tiene mayor importancia sino fuera por que en su mayoría son cerdigrinos, autentico cáncer del Camino.
Hospital de Cruz
Hoy han caído 30 km, ya se ve luz al final del túnel; hemos bajado a los dos dígitos y esa foto nos ha encantado hacerla.
Los personajes del Camino se van disipando, andamos con ganas de llegar y todos estamos alargando etapas. Por un lado hay ganas de llegar a Santiago, pero la sensación de que el Camino se nos está escapando de las manos es como el final de un campamento, vas despidiéndote de todos los amigos que hemos hecho en estos días que aunque no lo parezcan están quedándose marcados y todos los raticos de reflexión y las charlas con gente que no conocíamos y que ahora forman parte del Camino.
Por otra parte Tullido Pilgrin ya ha pasado la revisión médica, aunque pensamos que el tacto rectal era innecesario, lo importante es que con unos días de reposo todo pasa; eso sí desde aquí le decimos que si está para copas, está para caminar. Pero es un tema que ya resolverá el PJ con unos whiskitos de por medio.
Ahora a ver que cenamos en un sitio que pone no se qué de Pulpería.
Melide
Por fin entramos en la provincia de Coruña y hemos dejado el marcador en 51; pero cuando las bajadas son más duras que las subidas en Optimista pierde algo esa cualidad. Aún así hemos conseguido completar los 27 Km de hoy con sufrimiento solo en la primera parte. A ver que pasa mañana, los kilómetros van pasando factura de manera seria.
Pero lo cierto es que eso solo en lo físico, en el resto de aspectos esto nos tiene cada día más enganchado y eso que hoy ha estado a punto de actuar el PJ, y es que en el follón de acceso al albergue unos señores que eran primos y sus cuatro hijos y una chica adoptada se nos han colado; pero el PJ también se caracteriza por su magnanimidad les ha perdonado la vida que bastante tenían los pobres con lo suyo.
En otro aspecto esta es la tierra del pulpo, por lo visto, así que hemos comido y cenado ese animal que tanto ha hecho por este país antes llamado España (bueno y ahora que hemos ganado el Mundial) con Joseba y Marc dos compañeros, de ese tipo de gente que conoces en el Camino y te preguntas dónde habían estado. Total que otro gran día y ya van no sé cuantos.
El único punto negativo es que ya estamos en zona controlada por los turigrinos y aunque nos miran con respeto y admiración son un coñazo y se acabaron los albergues silenciosos.
Mañana si todo sale bien será el penúltimo madrugón y por un lado anima, pero por otro da cosica, además ahora que en el Camino se habla del Carlista.
Santa Irene
Sin lugar a dudas en la etapa en la que más se ha sufrido, han 32 km que teóricamente eran 29, que nos han dejado para el arrastre, el Peregrino Optimista, con la pierna del otro, ha perdido su característica y pesar de que quedan solamente 20, lo único que dice es:"ya veremos mañana".
El albergue está a un km, y en cuesta, de los sitios de comer; así que hoy solo hemos cenado, eso sí el plato por 9€ era para tocarle palmas. Hemos compartido mesa con Jorge un chaval de Extremadura que hace el Camino con su padre y con el que ya hemos coincidido en varias etapas, otro grande del Camino. Subir a cenar nos ha animado porque la pierna ha respondido bastante bien.
Confiamos en escribir la crónica de mañana desde Corcubión, os mantendremos
¡¡¡ Santiago!!!
Hoy hemos llegado a Santiago y desde ahora vemos la plaza del Obradoiro con otros ojos; ha sido espectacular ver la catedral y recibir las felicitaciones de los compañeros con los que tanto hemos sufrido y disfrutado en estos dias. La misa ha sido especialmente emotiva y ver el Botafumeiro en directo bendiciendonos al final, nos ha terminado de dejar en un estado difícil de definir.
La etapa de hoy ha sido de regalo, 21 km nos han sabido a poco a pesar de cómo llegamos ayer.
Ha sido una experiencia impresionante que seguro que repetimos, aunque imagino que como la primera vez que llegas a la casa del Apostol no hay nada. Nos volvemos a casa con mil experiencias y con las sensaciones de formar parte de algo muy grande.
Luego hemos cumplido con la tradición y nos hemos bañado en la Costa da Morte, quitandonos todo lo malo del Camino, aunque las piernas siguen doliendo. Ahora estamos preparando una mariscada como si fueran a prohibirlo, que nos la hemos ganado y a pesar de estos horarios de locos, son las diez y media, malo será que no caiga alguna copita.
La facción católica del PJ quiere dar las gracias a Santiago, Santa Ana, San Justo y San Martín que nos han ayudado a culminar con éxito esta aventura
La vuelta
Después de la llegada a Corcubión debíamos iniciar el camino de vuelta al hogar. Lo iniciamos correctamente cogiendo el bus con destino Coruña, sabíamos que llegabamos demasiado justos, pero no había problema a las seis salía un tren con destino León.
El problema surgió cuando descubrimos que no solo se trataba del tren más caro del mundo, sino que además era el lento del mundo. Seis horitas de nada para cubrir los 300 km de recorrido. Obviamente lo intentamos todo, pero estabamos avocados a disfrutar del transporte ferroviario en toda su plenitud.
Los problemas de gigantismo en el pie izquierdo de una de las personalidades del PJ, ha animado a las otras dos a convertirse en médicos y recetar pastillas sin ton ni son; lo cierto es que todo viene de que echaremos de menos el clásico desuyuno del Camino, magdalena e Ibuprofeno.
¡¡¡Ultreia!!!
Después de diversos avatares como el cambio de fechas y la perdida de algún avión por fin los tres colgaos encaminamos nuestros pasos hacía León el mismo día de Santiago (y cierra España); siendo sinceros nuestros primeros pasos han sido en coche. Ayer terminamos de conseguir todos los aparejos de perroflauta elegante y después aprovechamos la sabiduría de maese Garcerán que nos ha enseñado muchas cosas, aunque francamente no nos hemos atrevido a acercarnos a una farmacia a pedir una goma y una jeringuilla; pero si que hemos seguido el resto de sus indicaciones.
Concienciados de las penalidades que vamos a pasar hemos comido en las cuevas y cenado en el Húmedo tras conseguir nuestras acreditaciones como peregrinos en el monasterio de las Carbajalas.
Así que ahora nos retiramos a nuestros aposentos a disfrutar por última vez en varios días de una cama de verdad.
El primer día
Hoy hemos empezado a andar; hoy día de Santa Ana, así que lo primero es felicitar a los abuelos y a mi mejor amiga, mi hermanita pequeña, un besote.
Lo cierto es que ha habido muchas risas, luego momentos de reflexión (vamos que no podíamos hablar), pero lo mejor del día ha sido sin lugar a dudas quitarse las botas en el albergue.
La etapa ha sido de Astorga (el pueblo que no se acababa nunca) hasta Foncebadon. Siendo fieles a la verdad la subida de 6 km del final ha mellado nuestra moral, aunque al final hemos salido victoriosos, ayudados sin lugar por el desayuno que habéis visto en las fotos; el desayuno de los campeones (como dice Iván).
Ahora nos espera una tarde de cartas y de nombrar todas las partes del cuerpo que nos duelen pensando en la etapa de mañana.
Ponferrada (RIP?)
Tres cadáveres han llegado esta tarde a Ponferrada, practicamente sin calor ni na. El día ha sido duro, 29 km después de la paliza de ayer; aunque lo realmente duro ha sido la noche anterior.
El Peregrino Justiciero (PJ), del que hablaremos más tarde, ha encontrado su nemesis. Villano capaz de mantener despierto a todo el abergue con un ronquido infrahumano del que dice la leyenda que es peor que el de Camilo, Coré y Jorge juntos. Y que ha llevado a una de las personalidades del PJ a dormir al raso que en un ultimo sueño antes de despertarse se daba un beso infinito, y al abrir los ojos se encontraba intercambiando fluidos con el chucho del albergue.
Ayer creíamos que era el peor día, estábamos equivocados lo ha sido hoy y sospechamos que mañana lo superará; no sabemos donde está el límite, pero hemos oído que hay gente que ha llegado a Santiago.
Después de toda la mañana caminando; al llegar al albergue, en plan loco por la tarde hemos lavado nuestra ropa a mano, otra experiencia que añadir; así que ahora después de un día completito en el que no ha faltado la oreja, la morcilla, churrasco, cecina y nuestras habituales cervecitas nos vamos a descansar.
Compostilla, Población situada a las afueras de Ponferrada (Ciudad Maldita), esta ciudad Leonesa, Pons Ferrata, ha mellado la moral de más de uno en el grupo, y somos tres, la llegada ayer y la partida de hoy, pero ya estamos en Camponaraya a 10 km de P...,ciudad que ya no volveremos a nombrar, desayunando un cafe con un sandwich, en fin, seguiremos informando.
Villafranca del Bierzo
Esta mañana cual muñecas de Famosa abandonamos la Ciudad Maldita (o maldita ciudad) acordándonos de la familia más cercana del que diseño el Camino en sus alrededores.
A pesar de unos duros comienzos el cuerpo dejo de sentir y conseguimos sobrellevarla con dignidad hasta que el calor pudo con nosotros; pero renaciendo de las cenizas (nunca mejor dicho) cual Ave Fenix alcanzamos nuestro objetivo.
El Tullido y el Cabrón (personalidades del PJ) estuvieron a punto de matar al Optimista (la tercera), pero por suerte las fuerzas les habían abandonado la primera vez que el Optimista dijo que faltaban 20 minutos, y cuando dos horas después llegaron la alegría disipó las ansias asesinas.
La buena noticia del día ha sido saber que nuestra Nemesis se ha retirado; por si alguien no se acuerda el antagonista de vuestros héroes era un peregrino con ronquido de dragón. Aunque vaticinamos haber encontrado a su sucesor, que por ahora llamaremos "Amor de Madre".
También hemos descubierto una nueva raza, que de momento parece pacífica, se trata de ciborg disfrazados bajo la apariencia de entrañables ancianas que ataviadas con una bandera, cual coche de choque nunca varían su ritmo.
A pesar de que las vistas son inmejorables hemos llegado a la conclusión de que no tenemos que pararnos en el primer albergue que encontremos.
Como curiosidad comentar también que hemos encontrado una playa en mitad de las montañas bercianas, manda ... que diría Trillo, y nos hemos bañado en un agua que nos ha rejuvenecido o congelado el cerebro; ya lo descubriremos seguid atentos a vuestros receptores que mañana toca el inicio de O Cebreiro.
Core´s The End
El menda se ha quebrado, la rodilla ha dicho basta, solo han sido 92 km en total pero a pesar de las torturas ha sido gracioso. Me voy a mi pueblo a comer un poco de pulpo y unas navajitas, a los que siguen, Camilo y Jorge, mis más sinceros respetos, sois unos cracks...
Quiero saludar también a todos nuestros compañeros de camino, los Murcianos, el Navarro y en general a todos los peregrinos, incluido el dragón, amor de madre, el cyborg y en especial a la camarera de la pensión de Triacastela, que tuvo la deferencia de ignorarnos durante 15 min hasta que nos fuimos a otros lares, muchos besos a todos y a todas, ¡Buén Camino!, ¡Ultreia!
La Laguna de Castilla
El día de hoy se vaticinaba complicado ya que nos enfrentábamos al terrible Cebreiro, el objetivo era dejar la subida vista para sentencia aunque no acabarla. Pero ha sido mucho más duro de lo esperado y ahora descansando ánimos delante de nuestra omnipresente jarra grande de cerveza nos damos cuenta de la cercanía de Santiago, estamos a un kilómetro de Galicia.
En este tiempo hemos aprendido a ser uno a compartir y cubrirnos unos a otros en cualquier situación. Al punto de crear un superhéroe al hilo de las injusticias que nos contaron que se producían en el Camino, se trataba de un único personaje con tres personalidades distintas; algo como el Misterio de la Santísima Trinidad, así que será el Peregrino Justiciero el que corone mañana.
Triacastela
Un día más al lío y 23 km a la buchaca lo que hacen 127, un ratico como quien dice.
Por fin se ha alcanzado Galicia, atravesando una zona muy enfocada a la ganadería lo que confería a la etapa de hoy un olor, digamos muy particular. Aunque se trata de uno de esos imperdibles del Camino; llegar al Cebreiro al amanecer y ver los primeros rayos iluminando aquel mar de nubes...
Anoche nos congraciamos con un par de bicigrinos, o pilgrins con ruedas, en una cena a la que empezamos a meterle un poco de sustancia con un orujo casero, una cena en la que se filósofó sobre el camino e hicimos nuevos amigos.
Hoy se ha firmado una tregua con Nemesis 2, con él que hemos desayunado, él iba ataviado con sus ya clásicos vaqueros y su camisa con las mangas recortadas a mordiscos. Otro personaje al que se ha adelantado hoy, es al coche de choque, hasta cuatro veces, pero da igual ha llegado por delante; estos ciborgs parecen pacíficos, pero lo que está claro es que no tienen piedad. Y por terminar con los personajes del Camino, hay un tipo con una boina roja al que ya se le va preguntando por la misma. Cuando le encontremos una explicación la publicaremos sin falta.
Hoy hemos vivido a todo lujo, con camas sin otra encima, le hemos dado la ropa sucia a una señora que nos la ha devuelto limpia y planchada, una locura para los tiempos que corren.
Ahora a cenar algo y a dormir que mañana otra vez a la carretera.
Barbadelo
Etapa de transición en la que lo único que ha pasado han sido 25 km más y Santiago se ve mucho más cerca, hay que mirarlo con buenos ojos.
El pueblín, por llamarlo de alguna forma, son 4 casas, una caravana que hace las veces de bar y un puesto de helados abandonado en el que han puesto una máquina de cervezas y un ipod al que llaman terraza; unos grandes vamos.
Lo único es que ya empiezan a proliferar los turigrinos o gente que lleva una mochila que pasaría como equipaje de mano en Ryan Air; lo que no tiene mayor importancia sino fuera por que en su mayoría son cerdigrinos, autentico cáncer del Camino.
Hospital de Cruz
Hoy han caído 30 km, ya se ve luz al final del túnel; hemos bajado a los dos dígitos y esa foto nos ha encantado hacerla.
Los personajes del Camino se van disipando, andamos con ganas de llegar y todos estamos alargando etapas. Por un lado hay ganas de llegar a Santiago, pero la sensación de que el Camino se nos está escapando de las manos es como el final de un campamento, vas despidiéndote de todos los amigos que hemos hecho en estos días que aunque no lo parezcan están quedándose marcados y todos los raticos de reflexión y las charlas con gente que no conocíamos y que ahora forman parte del Camino.
Por otra parte Tullido Pilgrin ya ha pasado la revisión médica, aunque pensamos que el tacto rectal era innecesario, lo importante es que con unos días de reposo todo pasa; eso sí desde aquí le decimos que si está para copas, está para caminar. Pero es un tema que ya resolverá el PJ con unos whiskitos de por medio.
Ahora a ver que cenamos en un sitio que pone no se qué de Pulpería.
Melide
Por fin entramos en la provincia de Coruña y hemos dejado el marcador en 51; pero cuando las bajadas son más duras que las subidas en Optimista pierde algo esa cualidad. Aún así hemos conseguido completar los 27 Km de hoy con sufrimiento solo en la primera parte. A ver que pasa mañana, los kilómetros van pasando factura de manera seria.
Pero lo cierto es que eso solo en lo físico, en el resto de aspectos esto nos tiene cada día más enganchado y eso que hoy ha estado a punto de actuar el PJ, y es que en el follón de acceso al albergue unos señores que eran primos y sus cuatro hijos y una chica adoptada se nos han colado; pero el PJ también se caracteriza por su magnanimidad les ha perdonado la vida que bastante tenían los pobres con lo suyo.
En otro aspecto esta es la tierra del pulpo, por lo visto, así que hemos comido y cenado ese animal que tanto ha hecho por este país antes llamado España (bueno y ahora que hemos ganado el Mundial) con Joseba y Marc dos compañeros, de ese tipo de gente que conoces en el Camino y te preguntas dónde habían estado. Total que otro gran día y ya van no sé cuantos.
El único punto negativo es que ya estamos en zona controlada por los turigrinos y aunque nos miran con respeto y admiración son un coñazo y se acabaron los albergues silenciosos.
Mañana si todo sale bien será el penúltimo madrugón y por un lado anima, pero por otro da cosica, además ahora que en el Camino se habla del Carlista.
Santa Irene
Sin lugar a dudas en la etapa en la que más se ha sufrido, han 32 km que teóricamente eran 29, que nos han dejado para el arrastre, el Peregrino Optimista, con la pierna del otro, ha perdido su característica y pesar de que quedan solamente 20, lo único que dice es:"ya veremos mañana".
El albergue está a un km, y en cuesta, de los sitios de comer; así que hoy solo hemos cenado, eso sí el plato por 9€ era para tocarle palmas. Hemos compartido mesa con Jorge un chaval de Extremadura que hace el Camino con su padre y con el que ya hemos coincidido en varias etapas, otro grande del Camino. Subir a cenar nos ha animado porque la pierna ha respondido bastante bien.
Confiamos en escribir la crónica de mañana desde Corcubión, os mantendremos
¡¡¡ Santiago!!!
Hoy hemos llegado a Santiago y desde ahora vemos la plaza del Obradoiro con otros ojos; ha sido espectacular ver la catedral y recibir las felicitaciones de los compañeros con los que tanto hemos sufrido y disfrutado en estos dias. La misa ha sido especialmente emotiva y ver el Botafumeiro en directo bendiciendonos al final, nos ha terminado de dejar en un estado difícil de definir.
La etapa de hoy ha sido de regalo, 21 km nos han sabido a poco a pesar de cómo llegamos ayer.
Ha sido una experiencia impresionante que seguro que repetimos, aunque imagino que como la primera vez que llegas a la casa del Apostol no hay nada. Nos volvemos a casa con mil experiencias y con las sensaciones de formar parte de algo muy grande.
Luego hemos cumplido con la tradición y nos hemos bañado en la Costa da Morte, quitandonos todo lo malo del Camino, aunque las piernas siguen doliendo. Ahora estamos preparando una mariscada como si fueran a prohibirlo, que nos la hemos ganado y a pesar de estos horarios de locos, son las diez y media, malo será que no caiga alguna copita.
La facción católica del PJ quiere dar las gracias a Santiago, Santa Ana, San Justo y San Martín que nos han ayudado a culminar con éxito esta aventura
La vuelta
Después de la llegada a Corcubión debíamos iniciar el camino de vuelta al hogar. Lo iniciamos correctamente cogiendo el bus con destino Coruña, sabíamos que llegabamos demasiado justos, pero no había problema a las seis salía un tren con destino León.
El problema surgió cuando descubrimos que no solo se trataba del tren más caro del mundo, sino que además era el lento del mundo. Seis horitas de nada para cubrir los 300 km de recorrido. Obviamente lo intentamos todo, pero estabamos avocados a disfrutar del transporte ferroviario en toda su plenitud.
Los problemas de gigantismo en el pie izquierdo de una de las personalidades del PJ, ha animado a las otras dos a convertirse en médicos y recetar pastillas sin ton ni son; lo cierto es que todo viene de que echaremos de menos el clásico desuyuno del Camino, magdalena e Ibuprofeno.
¡¡¡Ultreia!!!
miércoles, 26 de mayo de 2010
Lasaña de marisco
Esta receta la posteo sin haberla preparado con lo que me voy a arriesgar y la cuelgo, cuando la haya hecho ya pondré algún comentario.
Lo primero es preparar un saltado de verduras, yo elegiré cebolletas, cebolla morada, escalonias, puerros, setas y espárragos verdes. Se pican bien las cebollas y se saltean en aceite con una pizca de sal, después añadiremos los espárragos, reservando las puntas que utilizaremos para decorar. Cuando los espárragos estén blanditos añadimos las setas y una vez que tomen color añadimos un chorrito de vino blanco y dejamos reducir.
Untamos de mantequilla una bandeja de horno y disponemos las placas de lasagna (hay unas que no necesitan ni cocer, pero si nos lo queremos currar del todo mi abuela usaba como base frisuelos), extendemos nuestro pochado y encima colocamos el marisco que consideremos, después de haberlo pasado por la plancha; podemos usar gambas, langostinos, carabineros, langosta, … o incluso una mezcla de todos ellos. Ponemos otra capa de placas y repetimos la operación. Coronamos con bechamel y queso para gratinar y decoramos con las puntas de espárragos.
Ale si alguien se anima antes que yo que nos cuente.
Lo primero es preparar un saltado de verduras, yo elegiré cebolletas, cebolla morada, escalonias, puerros, setas y espárragos verdes. Se pican bien las cebollas y se saltean en aceite con una pizca de sal, después añadiremos los espárragos, reservando las puntas que utilizaremos para decorar. Cuando los espárragos estén blanditos añadimos las setas y una vez que tomen color añadimos un chorrito de vino blanco y dejamos reducir.
Untamos de mantequilla una bandeja de horno y disponemos las placas de lasagna (hay unas que no necesitan ni cocer, pero si nos lo queremos currar del todo mi abuela usaba como base frisuelos), extendemos nuestro pochado y encima colocamos el marisco que consideremos, después de haberlo pasado por la plancha; podemos usar gambas, langostinos, carabineros, langosta, … o incluso una mezcla de todos ellos. Ponemos otra capa de placas y repetimos la operación. Coronamos con bechamel y queso para gratinar y decoramos con las puntas de espárragos.
Ale si alguien se anima antes que yo que nos cuente.
martes, 25 de mayo de 2010
Solomillo al foie con puré trufado
Lo primero es preparar el puré para ello se triscan unas patatas y se ponen a cocer en agua fria con sal; cuando estén blandas se escurren y se empiezan a trabajar con un tenedor o pasapurés si tenemos corregimos de sal, y se le añade pimienta, nuez moscada, mantequilla y leche; hasta conseguir la consistencia que consideremos adecuada. Se pone en la base del plato y se laminan unas trufas encima y unas gotas de aceite de trufa.
La carne se hace a la plancha o a la parrilla a fuego muy alto sazonada con sal maldon y cuando esté bien sellada se pasa a una fuente de horno y encima de cada filete colocamos el trozo de foie sazonado con sal y pimienta y dos minutos al horno a 200º. Colocamos los filetes encima del puré de patatas.
Salteamos unos guisantes tiernos con un poco de jamón ibérico y lo utilizamos para decorar el plato y buscar el contraste del verde con el puré y la carne.
Un plato algo caro, pero espectacular.
La carne se hace a la plancha o a la parrilla a fuego muy alto sazonada con sal maldon y cuando esté bien sellada se pasa a una fuente de horno y encima de cada filete colocamos el trozo de foie sazonado con sal y pimienta y dos minutos al horno a 200º. Colocamos los filetes encima del puré de patatas.
Salteamos unos guisantes tiernos con un poco de jamón ibérico y lo utilizamos para decorar el plato y buscar el contraste del verde con el puré y la carne.
Un plato algo caro, pero espectacular.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
